BARRA
Mostrando las entradas con la etiqueta ±Tecnología±. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta ±Tecnología±. Mostrar todas las entradas

sábado, 1 de septiembre de 2007

Civilización y barbarie

Presente en toda sociedad, la tecnología nos envuelve, nos ahoga, nos acuna y nos promete. Su callada presencia continua ha explotado regularmente a lo largo de la historia, para barajar nuevamente y dar de vuelta las cartas del poder, el progreso y la calidad de vida. El dominio del fuego, la rueda, la agricultura, la metalurgia fueron distintos paradigmas tecnológicos. Pero a partir de la Revolución Industrial con la máquina a vapor, primero, pasando por la electricidad y el motor de explosión después, hasta hoy en plena revolución de las comunicaciones, informática, y biotecnológia, la tecnología se ha convertido, como bien dice Jorge Schvarzer en su artículo, “en una fuerza que transforma al ser humano y a la sociedad de una manera que no podrían haber imaginado ni siquiera los más sofisticados hechiceros del pasado”.Y más allá de la buena o mala fama de que haya gozado en cada momento de la evolución, es innegable que se entrelaza con nuestro destino –ya sea el de generadores o sujetos de uso– modificando las expresiones políticas, económicas y sociales de cada época. Como veremos, la evolución tecnológica es una manifestación de la condición humana que brota inexorable, con sus variantes y estímulos, más allá de la intención de riego y que sistemáticamente se vuelca al esquema de relaciones entre los productores y los potenciales usuarios. Y, obviamente, no es algo autónomo o neutral, sino que está profundamente imbricada con la sociedad que la genera. Así, puede ser usada para el bien común o para profundizar aún más la brecha entre las diversas sociedades. Siendo así, la posición relativa de Argentina y América Latina es preocupante. Porque las distancias se acrecientan, las pérdidas se consolidan y el devenir anuncia más de lo mismo. Mucho más de lo mismo. Nuestros autores nos dicen también, a modo de aliento sensato, que la tecnología está sujeta en forma equitativa a la creatividad y a la experiencia: tiene la capacidad de crear situaciones inimaginadas antes, pero también la de consolidar deli-beradamente esquemas predeterminados.La confusión o la lucidez en este plano darán cuenta de nuestra capacidad para enfrentar el escenario actual, y de ello dependerá no sólo poder acceder a más o menos confort en la vida cotidiana. En nuestra situación, se trata de cumplir una tarea ineludible y estimulante: aprovechar lo que el desarrollo tecnológico nos brinda para edificar un país mejor, salvar vidas, generar otras visiones de la vida y –seguramente– encontrar un alivio en el trabajo diario.

UBA, Encrucijadas
UNIVERSIDAD DE BUEN0S AIRES, Viamonte 430, Capital Federal, República Argentina